Como emigrante, inmigrante y ciudadana del mundo, tengo la
obligación de oponerme rotundamente a la iniciativa del gobierno español a
otorgar un permiso de residencia a todos aquellos extranjeros que adquieran una
vivienda en este país.
Desde hace más de 9 años llevo viendo la dureza que supone
adaptarse e integrarse en un lugar donde todavía siguen existiendo prejuicios y
en donde cada vez más se recortan los derechos y libertades fundamentales a
aquellas personas que no tienen un papel que garantice su condición de ciudadano.
Es inaceptable ver como poco a poco el poder del capital se impone
en nuestras cabezas, en nuestras acciones y en nuestro día a día mientras miles
de personas se ven literalmente arrojadas a la exclusión social.
Dejar todo atrás y llegar a un país por desesperación,
hambre o ideas políticas debería ser suficiente para apoyar incondicionalmente
a estas personas. Pero no basta con la esperanza ni con las ganas de encontrar
un trabajo digno ni con la ilusión de cumplir sueños. Si no traes la maleta
llena de billetes de 500 no eres
bienvenido.
Mientras tanto, en el ansia de querer deshacerse de todas
las viviendas fantasmas que existen en España, cientos de personas a diario se
quedan sin ellas.
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[Como para no estar triste]
Palabras como las tuyas!! Gracias!!
ResponderEliminarpasate x mi page!! sabras de lo qe hablo!! xDD abrazos!!